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Terra
La Coctelera

LAS TORMENTAS

LAS TORMENTAS

Cuentan que un día un campesino le pidió a Dios le permitiera mandar sobre la Naturaleza para que -según él - le rindieran mejor sus cosechas. ¡Y Dios se lo concedió!

Entonces cuando el campesino quería lluvia ligera, así sucedía; cuando pedía sol, éste brillaba en su esplendor; si necesitaba más agua, llovía más regularmente; etc. Pero cuando llegó el tiempo de la cosecha, su sorpresa y estupor fueron grandes porque resultó un total fracaso. Desconcertado y medio molesto le preguntó a Dios por qué salió así la cosa, si él había puesto los climas que creyó
convenientes.

Pero Dios le contestó: "tú pediste lo que quisiste, más no lo que de verdad convenía. Nunca pediste tormentas, y éstas son muy necesarias para limpiar la siembra, ahuyentar aves y animales que la consumen y purificarla de plagas que la destruyen".

Así nos pasa. Queremos que nuestra vida se a puro amor y dulzura, nada de problemas.

El optimista no es aquel que no ve las dificultades, sino aquel que no se asusta ante ellas y no se echa para atrás. Por eso podemos afirmar que las dificultades son ventajas, las dificultades maduran a las personas, las hacen crecer.

Por eso hace falta una verdadera tormenta en la vida de una persona, para hacerla comprender cuánto se ha preocupado por tonterías, que son chubascos pasajeros.

Lo importante no es huir de las tormentas, sino tener confianza en que pronto pasarán... y dejarán algo bueno en nuestras vidas

"Mat. 7,7. - Pidan y se os dara, buscad y hallareis; llamad y se os abrira. Porque todo el que pide recibe, y el que busca halla, y al que llama se le abre"

GRACIAS DIOS.

GRACIAS DIOS.

Anoche soñé que estaba en el Cielo y que un Angel me servía de guía para
mostrarme los alrededores. Caminaba lado a lado a través de un largo salón de trabajo lleno de Angeles. Mi angel guía se detuvo enfrente de la primera sección y dijo:

"Esta es la seccion de "Receiving". Aqui todas las peticiones hechas a Dios en oración son recibidas. Miré alrededor del área, estaban extremadamente ocupados y eran tantos los Angeles sorteando las peticiones de todas las partes del mundo que quedé impresionado.

Luego pasamos a través de un largo corredor hasta que llegamos a la segunda sección.
El angel me dijo entonces: "Esta es la seccion de empaque y despacho". Aquí, la gracia y las bendiciones que fueron solicitadas por las personas, son procesadas y entregadas a aquellos seres vivos que las pidieron. Noté cuan ocupados estaban allí también. Habían muchísimos Angeles trabajando muy duro, eran muchas las bendiciones siendo enviadas a la tierra.

Finalmente, en el punto más lejano del corredor nos detuvimos en una puerta de una sección muy pequeña. Para mi gran sorpresa, había solo un ángel sentado alli, y con muy poco que hacer. "Este es el cuarto de confirmación de recibo", me informó el angel. Parecía un poco apenado.

- ¿Como es que hay tan poco trabajo aquí?, le pregunté.
- "Muy triste", suspiró el ángel.
"Luego de que las personas reciben las bendiciones que solicitaron muy pocos envían la confirmación de recibo de vuelta".
- ¿Y "Como se debe confirmar el recibo de una bendicion?" Le pregunté al ángel.

- "Muy simple", me contestó.
"Solo tienes que decir "Gracias, Dios".
Le pregunté al ángel:
- ¿Y cuales deben ser confirmadas?

- "Si tienes comida en tu nevera, ropa con que vestir, un techo y un lugar para dormir... eres más rico que el 75% de este mundo."

"Si tienes dinero en el banco, en tu cartera, y monedas sueltas en tu alcancia, estás en el 8% de la riqueza del mundo."

"Y si recibiste este mensaje en tu propia computadora, eres parte del 1% en el mundo que tiene esa oportunidad."

Además......

- "Si te levantaste esta mañana con más salud que enfermedad... tu estás más bendecido que muchos que no llegarán ni siquiera a sobrevivir este día..."

"Si nunca has experimentado miedo en una batalla, soledad en encerramiento, la agonía de la tortura, o el dolor de morir de hambre... estás sobre 700 millones de personas de este mundo.

"Si puedes asistir a una iglesia, sin miedo a sufrir hostigamiento, arresto,
tortura o la muerte... eres envidiado por eso y más bendecido que 3 billones de personas de este mundo.

"Si tus padres están aún vivos y aun están casados... eres un caso raro."

"Si puedes mantener tu cabeza en alto con una sonrisa, no eres normal... eres único a todos aquellos en duda y desesperanza"

- OK. ¿Y ahora qué? ¿Cómo puedo empezar?
- Si puedes leer este mensaje, has recibido doble bendición, por alguien
que piensa que eres especial y que eres más bendecido que 2 billones de
personas que no pueden leer.

Que tengas un maravilloso día; cuenta tus bendiciones y, si tú quieres, pasa
este mensaje a aquellas personas que quieras recordarle la bendición que son, y lo bendecidos que están.

Attn: Departamento de Confirmacion de Recibo... GRACIAS DIOS
"Gracias por darme la habilidad de compartir este mensaje y por darme tantas personas maravillosas para compartirlo."

Solo recuerden que por cada minuto de coraje... perdemos sesenta segundos de felicidad...

Saludos y Bendiciones.

"Ten presente al Señor en todo lo que hagas y el te llevará por el camino
recto". Proverbios 3,6

"Mat. 7,7. - Pidan y se os dara, buscad y hallareis; llamad y se os abrira. Porque todo el que pide recibe, y el que busca halla, y al que llama se le abre"

FABULA DE LA TORTUGA Y LA LIEBRE

Una tortuga y una liebre siempre discutían sobre quién era más rápida.

Para dirimir el argumento, decidieron correr una carrera.

Eligieron una ruta y comenzaron la competencia.

La liebre arrancó a toda velocidad y corrió enérgicamente durante algún tiempo.

Luego, al ver que llevaba mucha ventaja, decidió sentarse bajo un árbol

para descansar un rato, recuperar fuerzas y luego continuar su marcha.

Pero pronto se durmió. La tortuga, que andaba con paso lento, la alcanzó,

la superó y terminó primera, declarándose vencedora indiscutible.

Moraleja: Los lentos y estables ganan la carrera.

Pero la historia no termina aquí:

La liebre, decepcionada tras haber perdido,

hizo un examen de conciencia y reconoció sus errores.

Descubrió que había perdido la carrera por ser presumida y descuidada.

Si no hubiera dado tantas cosas por supuestas,

nunca la hubiesen vencido.

Entonces, desafió a la tortuga a una nueva competencia.

Esta vez, la liebre corrió de principio a fin y su triunfo fue evidente.

Moraleja: Los rápidos y tenaces vencen a los lentos y estables.

Pero la historia tampoco termina aquí:

Tras ser derrotada, la tortuga reflexionó detenidamente

y llegó a la conclusión de que no había forma de ganarle a la liebre en velocidad.

Como estaba planteada la carrera, ella siempre perdería.

Por eso, desafió nuevamente a la liebre,

pero propuso correr sobre una ruta ligeramente diferente.

La liebre aceptó y corrió a toda velocidad,

hasta que se encontró en su camino con un ancho río.

Mientras la liebre, que no sabía nadar, se preguntaba

"¿qué hago ahora?", la tortuga nadó hasta la otra orilla,

continuó a su paso y terminó en primer lugar.

Moraleja: Quienes identifican su ventaja competitiva (saber nadar)

y cambian el entorno para aprovecharla, llegan primeros.

Pero la historia tampoco termina aquí:

El tiempo pasó y tanto compartieron la liebre y la tortuga,

que terminaron haciéndose buenas amigas.

Ambas reconocieron que eran buenas competidoras

y decidieron repetir la última carrera, pero esta vez corriendo en equipo.

En la primera parte, la liebre cargó a la tortuga hasta llegar al río.

Allí, la tortuga atravesó el río con la liebre sobre su caparazón.

y sobre la orilla de enfrente, la liebre cargó nuevamente a la tortuga hasta la meta.

Como alcanzaron la línea de llegada en un tiempo récord,

sintieron una mayor satisfacción que aquella que habían experimentado

en sus logros individuales.

Moraleja: Es bueno ser individualmente brillante

y tener fuertes capacidades personales.

Pero, a menos que seamos capaces de trabajar con otras personas

y potenciar recíprocamente las habilidades de cada uno,

no seremos completamente efectivos.

Siempre existirán situaciones para las cuales no estamos preparados

y que otras personas pueden enfrentar mejor.

La liebre y la tortuga también aprendieron otra lección vital:

cuando dejamos de competir contra un rival

y comenzamos a competir contra una situación,

complementamos capacidades, compensamos defectos,

potenciamos nuestros recursos...y obtenemos mejores resultados